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Llevar un control de tus gastos en Excel o seguir un presupuesto mensual es como hacer una dieta, empiezas con mucha ilusión, pero la acabas dejando a los pocos días.

Guardar los tickets de todas tus compras o apuntar en una app el euro y medio que te gastas cada mañana en un café es muy aburrido. Peor aún, probablemente te hará sentir culpable y no disfrutarás el café.

Estamos más ocupados que nunca, cualquier cosa que suponga una tarea más en nuestro día a día nos costará mantenerla en el tiempo.

Nuestra fuerza de voluntad es limitada y debemos elegir muy bien en qué dedicarla.

La clave para mejorar tus finanzas no es hacer un presupuesto mensual ni llevar el seguimiento de tus gastos. Lo que realmente funciona es crear sistemas automáticos que trabajen por ti.

Los sistemas son conjuntos de procesos automáticos que cuesta poner en marcha, pero que una vez están en movimiento hacen todo el esfuerzo por nosotros en piloto automático.

Cualquier empresa sabe que la clave para mantener la calidad, evitar errores humanos y hacer crecer un negocio son los sistemas.

Y la buena noticia es que crear sistemas automáticos es hoy en día más fácil que nunca.

En este artículo te voy a explicar el sistema que yo utilizo para gestionar mi dinero automáticamente, sin presupuestos ni control de gastos y lo mejor de todo, una vez que está en marcha, con cero dedicación.

Paso 1: Descubre tu situación actual y fija un objetivo de ahorro

Antes de empezar a automatizar debes conocer tu situación actual y fijarte un objetivo de ahorro. El sistema trabajará automáticamente por ti para conseguirlo.

Sigue estos pasos:

  • Mira tu extracto bancario de los últimos 6 meses y anota:
    1. Tu ingreso neto medio mensual (medio en caso de que tengas pagas extra). Por ejemplo 1.500 €/mes.
    2. Tu gasto medio mensual. Por ejemplo 1.350 €/mes
    3. Tu ahorro medio mensual. Estás ahorrando una media de 150 €/mes.
  • Ponte un objetivo inicial de incremento de ahorro. Elige un objetivo ambicioso, que podrás ir ajustando más adelante. Por ejemplo incrementar tu ahorro un 40%, lo que daría un objetivo de ahorro de 210 €/mes.

Paso 2: Abre 4 cuentas bancarias distintas

La mayoría de bancos permiten tener varias cuentas distintas y programar transferencias automáticas gratuitas entre tus cuentas o a otros bancos.

Te recomiendo utilizar bancos digitales como ING Direct, EVO Banco o N26. Te facilitará poner en marcha el sistema desde tu móvil y en la mayoría de ellos no te cobrarán comisiones por tener las cuentas si mantienes un saldo mínimo.

Las 4 cuentas que debes tener son, al menos, éstas:

  • Cuenta de gastos: es tu cuenta transaccional, donde te llega tu sueldo y se reparte a las diferentes cuentas de ahorro. También es la cuenta que utilizas para tus gastos diarios, tus tarjetas y en la que tienes domiciliados tus gastos recurrentes como luz, internet o Netflix.
  • Cuenta de ahorro para imprevistos: es tu colchón de seguridad y la primera que debes preocuparte en llenar. El objetivo es que contenga al menos 6 meses de gastos e idealmente 1 año. Te permitirá estar tranquilo, poder hacer frente a gastos inesperados, buscar un nuevo trabajo con paciencia sin tener que coger lo primero que encuentres y no tener que tocar las otras bolsas. Muy importante: este dinero es sólo para imprevistos. Un viaje a Tailandia con tu pareja no es un imprevisto.
  • Cuenta de ahorro a medio plazo: este dinero es para gastos que tendrás probablemente en el futuro. Una entrada para un piso, un colegio privado para tus hijos, complemento para una reducción de jornada en tu trabajo, etc.
  • Cuenta de ahorro a largo plazo: es tu garantía para ser independiente en el futuro, no depender de una pensión del Estado que probablemente será cada vez menor, ni de tu pareja, ni de tus hijos, ni de tu empresa. Lo idea es que este dinero lo tengas invertido. Es en el largo plazo donde tienes que aprovechar toda la potencia del interés compuesto, la fuerza más poderosa de la naturaleza. Hoy es más fácil que nunca invertir de forma sencilla y conseguir una rentabilidad similar a la que obtienen los mejores inversores.

Tu dinero se distribuirá automáticamente entre estas cuentas y no tendrás que preocuparte más por hacer un presupuesto.

Con sólo mirar el saldo de las cuentas podrás ver de un vistazo si tu objetivo se está cumpliendo. Y tu cuenta de gastos actuará como un presupuesto natural, no te dejará gastar lo que no tienes disponible.

Paso 3: Programa 3 transferencias automáticas

Desde tu cuenta de gastos, programa 3 transferencias automáticas unos pocos días más tarde de la fecha en la que te ingresen la nómina (o te pagues tu sueldo como autónomo, te conviene separar tus cuentas de empresa de tus cuentas personales).

Entre las 3 transferencias deben sumar tu objetivo de ahorro (210 €/mes).

  • Si aún no estás cómodo con el dinero de tu cuenta para imprevistos, durante los primeros meses destina todo el ahorro a esa cuenta.
  • Cuando estés cómodo con el dinero de tu cuenta para imprevistos, divide el ahorro entre las 3 cuentas. Si no tienes claro cómo dividirlo, te recomiendo dividirlo a partes iguales. Es una sabia decisión si no tienes ni idea de lo que te deparará el futuro.

Visualmente quedaría algo así:

Automatiza tus finanzas

Si quieres dar un paso más, puedes crear una cuenta de ahorro más utilizando un plan de pensiones.

Los planes de pensiones tienen la ventaja fiscal de que permiten destinar una parte de tu sueldo bruto al ahorro sin pagar impuestos. Cuando saques el dinero tendrás que tributar, pero mientras tanto ese dinero te habrá estado generando rentabilidad.

Debes tener en cuenta que los planes de pensiones no son un depósito bancario garantizado, tu dinero estará invertido (lo que es positivo para ti en el largo plazo).

Pero como en cualquier inversión, es importante que elijas un buen plan de pensiones, que siga una filosofía de inversión que entiendas y compartas. Pero de eso hablaremos en próximos artículos.