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Una de las herramientas más poderosas que existen para crear riqueza es el tiempo.

Si empiezas a invertir cuanto antes y dejas a tu dinero trabajar el suficiente tiempo, los años y el interés compuesto tendrán un impacto mucho mayor en tu riqueza que elegir la mejor inversión o conseguir ahorrar unos pocos euros más al mes.

Empezar pronto, tener disciplina y simplemente esperar es la receta del éxito para crear una fortuna.

Te presento a Ana y a Pablo. Nacieron el mismo año y siguieron estrategias de inversión similares:

Ana invirtió 200€ al mes desde los 20 a los 25 años. Lo invirtió en un fondo indexado a la bolsa norteamericana y simplemente se olvidó de ese dinero hasta que se jubiló a los 65 años.

Pablo no empezó a invertir hasta los 40 años. Entonces se dio cuenta de que debía empezar a crear un complemento para su pensión. Invirtió también 200€ al mes desde los 40 a los 65 años y también en un fondo indexado a la bolsa norteamericana.

Ambos invirtieron en un fondo de bajo coste que replicaba el índice S&P500 (las 500 empresas más grandes de EE.UU.) y obtuvieron una rentabilidad media anual por encima de la inflación del 6,5%.

Ana aportó en total 12.000 € durante 5 años y cuando se jubiló tenía en su cuenta 180.000€. Pablo aportó en total 40.000€ durante 25 años y cuando se jubiló el balance de su cuenta era de 150.000€.

¡Ana generó 30.000€ más que Pablo y aportó 5 veces menos!

Estos números suelen sorprender al verlos por primera vez porque subestimamos el efecto del interés compuesto y el simple paso del tiempo.

A los 20 y los 30 años vemos muy lejana la jubilación y es difícil ahorrar e invertir para un objetivo tan lejano. Sin embargo, la juventud es una época decisiva para crear nuestra riqueza futura.

Cuando más lejos estamos de nuestra jubilación es cuando más debemos ocuparnos de ella.

Si eres joven tienes todo el poder del tiempo en tus manos, aprovéchalo. Empieza cuanto antes a planificar tus finanzas e invertir.

Aquí tienes algunas recomendaciones:

Puedes empezar incluso con poco dinero

Uno de los principales mitos sobre la inversión es que para invertir necesitas mucho dinero.

Todos hemos oído eso de «invertir menos de 10.000€ es una tontería porque la rentabilidad se la comen las comisiones».

Eso te puede ocurrir si compras acciones individuales, donde diversificar con poco dinero es difícil y las comisiones mínimas de compra/venta pueden dilapidar tu rentabilidad.

Sin embargo, si inviertes a través de fondos, puedes crear una cartera diversificada y con bajas comisiones con muy poco dinero (depende del fondo, pero normalmente 1.000€ o incluso menos). Y programar aportaciones mensuales desde 50€ o menos.

Empezar pronto es más importante que ser un experto

Para invertir a largo plazo no necesitas ser un experto. De hecho, si inviertes en fondos indexados y no tocas nada durante 15 años, lo harás mejor el 90% de todos los fondos de inversión en España.

Aprovecha los productos que te permitan diversificar a bajo coste y la tecnología disponible actualmente para hacerlo de forma automática. Recuerda que la mejor inversión no es la más sexy (como las famosas criptomonedas), sino la más aburrida.

Si inviertes de forma diversificada y a bajo coste, importa más el tiempo que mantengas tu inversión, que dónde inviertas.

Como en casi todo en la vida, con muy poco esfuerzo conseguirás el 80% del resultado. El 20% adicional requiere tanto esfuerzo que no te compensará dedicar horas y horas a mirar gráficos y comprar y vender acciones. Dedica tu tiempo a disfrutar de lo que te hace feliz y deja que tu dinero trabaje para ti en piloto automático.

Piensa que puedes conseguir ponerte en forma sin ser personal trainer y llevar una dieta sana sin ser nutricionista.

No podrás evitar cometer errores, así que equivócate mejor al principio

Los errores son inevitables. Incluso los mejores inversores se equivocan.

Si empiezas a invertir de forma diversificada y con bajas comisiones tendrás mucho ganado. Pero hay un enemigo oculto del que es muy difícil escapar, tú mismo.

Dicen que los sentimientos son el peor enemigo del inversor. Tus sentimientos te incitarán a tomar malas decisiones, vender en momentos de caída y comprar en momentos de euforia y máximos de mercado. Esta es la razón por la que, en general, la rentabilidad media que consiguen los inversores es inferior a la de los fondos en los que invierten.

La única forma de evitar tomar malas decisiones es la experiencia. Las crisis se repiten y los inversores que ya han pasado por varias saben manejar mejor sus sentimientos, no cambiar de estrategia y mantenerse firmes en su plan.

Como no podrás evitar cometer errores, mejor que sea al principio y con poco dinero. Si empiezas con 50 años e inviertes todo tu dinero ahorrado hasta entonces, un error lo podrías pagar muy caro.

Utiliza tus primeros años de inversor como aprendizaje, será mucho más útil que cualquier máster.

¿Y si no eres tan joven?

Si ya has pasado los 20 y los 30, aún puedes aprovecharte del poder del interés compuesto. Hoy es mejor momento para empezar a organizar tus finanzas e invertir.

El horizonte mínimo que debes tener en cuenta para invertir es de 15 años. Con este horizonte temporal, tus inversiones no se verán afectadas por crisis puntuales y te será fácil conseguir una rentabilidad similar a la de los mejores inversores.

Si tienes esto claro, nunca es tarde para empezar a invertir. Puedes empezar sin problemas con 50 años o más, siempre que te planifiques bien para dejar trabajar cada euro que inviertas al menos 15 años antes de disfrutarlo.